Hoy era el día del examen (por segunda vez) y de camino a las pistas casi me como un abuelo que llevaba un Seat Panda, claro, la culpa era mía por no saber que el carril de aceleración sirve para acelerar hasta 30-40 Km/h antes de entrar en la autopista.
Consigo llegar a las pistas, no había sitio para aparcar, he tenido que dar 2 vueltas al quinto coño para poder dejar el coche aparcado entre un arcén de gravilla y una cuneta. Ahí, ahí, con las ruedas colgando.
Llegaba puntual como siempre, encendía la moto para que se calentase y 45 minutos más tarde llegaban los examinadores. Estaban desayunando su puplito, butifarra con mochetas y esas cosas y claro, eso hay que tomárselo con calma y llegar tarde. El otro día también se retrasaron 45 minutos.
Por fin me subo en la moto y me pongo en la cola. Una cola inmensa, pero hay que tomársela con calma y jugar con el punto muerto y primera. A pocas motos de que me tocara empezar la moto se ha parado por arte de magia y para mi sorpresa no arrancaba. Le daba y no hacia ni ruido de intentar arrancar, parecía de batería. Corriendo voy a buscar al profesor y este me dice “ven, empujame”.
El profesor coge la moto y se tira por una bajada y luego vuelve con la moto encendida y me dice “cuando te digan que la pares diles que no puedes, que tienes poca batería y cuesta arrancar, lleva las luces apagadas hasta que empieces”. Pues nada, me he vuelto a poner el ultimo y con las luces apagadas le metía acelerones para intentar cargar la batería. Tras otra media hora de cola vuelvo al lugar donde estaba antes.
Empiezo el examen, hago la aceleración impecable y cuando llego al final me dice que pare la moto, le explico mi problema a la tía borde y mal follada que había allí y me dice “si la moto no es apta no es mi problema, te anulamos el examen y ya vendrás otro día”. Total, que la apago.
Media hora en la otra cola rezando porque la moto arrancara y cuando me toca a mi doy contacto, doy gas y le doy a encender. La moto no hace ruido, sera un sistema de silenciador moderno. Se lo explico al otro examinador y este me hace hacerme unas carreras con la moto para intentar arrancarla. Acabo reventado y dando vueltas por el parking de camiones cuando a lo lejos veo un señor gordito con traje que me dice que espere. Que majo el.
Este señor se pone a hablar con la examinadora y luego viene hacia a mi. Me dice que le deje la moto y el como por arte de mágica la enciende. Después de una charla en plan colegeo me explica que el es dueño de la autoescuela donde estoy apuntado y que esa moto es suya. Le doy las gracias, un abrazo y hasta casi un beso por arrancarme la moto. Luego vuelve a hablar con la examinadora y mientras habla con el noto como el tono de voz hacia el es mucho mas amigable que hacia a mi. Se nota el poder que tenia ese señor. Por fin la tia me dice que me ponga a la cola.
Tras media hora más vuelvo al lugar donde estaba antes. Las piernas me temblaban, estaba empapado en sudor de correr, cabreado y nervioso. Empiezo con los conos y sin problemas, me meto en el trébol y bien pero luego llego a mis amigas.
Cojo la plancha casi perfecta pero sin querer he pisado levemente la esquinita al entrar. Suficiente para que me echen fuera. En este momento iba a coger la moto, levantarla a pulso (con el cabreo seguro que era capaz) y tirársela a la tía mientras le gritaba “METETELA DONDE TE QUEPA, ZORRA MAL FOLLADA”.
Debería haberlo hecho pero he pensado que eso me perjudicaría para los siguientes intentos… Le he dado la moto al profesor y le he dicho que no podía hacer más, que con los nervios y el cabreo era un milagro que solo haya pisado esa puntita y que era una putada y que ya nos veríamos.
Así que nada, esta tarde si estoy mas calmado llamare a la autoescuela y le pediré que me explique cuanto tengo que pagar más y cuando puedo volver a subir.
Más que por el dinero extra me duele en el orgullo, el coche, tanto teórica como practica, había sido a la primera. La teórica de la moto también y ahora que necesitaba aprobar ya porque tengo la moto apunto de dar paga y señal suspendo hasta la saciedad.